
La tibia sensación de tus labios en los míos, la suave tibieza de tus manos rozándome, tus ojos intentando calentar mi interior, vitalidad recorriendo por tu cuerpo, invadiendo la habitación... Como describir la dulce emoción que causas en mi, la ternura que produces con cada roce de tus labios abrazados a los míos. las ilusiones que haces revivir con cada toque de tus manos... cada fibra de tu cuerpo, cada uno de tus fuertes músculos abrazándome... La tierna mirada de tu cariñoso rostro, el calor que desprende tu impetuosa juventud... tu deliciosa voluntad para lograr tu propósito, como negar que inspiras el deseo, que inspiras esa inexplorada inquietud en mi. Niño...
Tan dulce y tan provocativo a la vez, como dejar de pensar en ti, si con cada recuerdo que vas dejando...
vas sembrando una necesidad de volverte a tener, vas dibujando una sonrisa en el rostro... Reflejas esa inocencia y divertida madurez, la frescura de tus muy adelantadas experiencias... pero aun no dejas esa mirada encantadora de tu niñez, aun conservas el brillo y esa embriagadora sonrisa mezclada con timidez.
Que caminos guiaran esta posible fugaz ilusión, pero que mas da aprovechar esa pequeña luz que tu sol ha de provocar...
Al menos sentiré un instante de calor en la soledad de esta habitación.
.Ferat.





