
Y es que siento como si caminara en un sueño extraño ... los pies livianos y a la vez pesados.
La luz del sol llega a mi ojos, y me provoca parpadear para ver si despierto, pero no siento su calor. Siento como si llevara días entumecida, encerrada en una cáscara de huevo, presintiendo ... sintiendo ... sin pensar, sin creer, sin querer ...
Tengo buenos amigos, todos los días pasa alguien a tirarme un poco de las orejas, a pasear conmigo a rastras sin obligarme a sonreir (odio sonreir a la fuerza) ... me siento pesada de la cabeza a los pies, pero sus abrazos y palabras -aunque no lo sepan- me sostienen. Creo que hoy toca trabajo, pero no estoy muy segura ... creo que hablé con alguien, pero no logro recordarlo. Sí, hay algo extra .... Me ocupo para no caer ... para no dormir por siempre (mi fantasía predilecta). Hoy seguro sale algo extra ... terapia de shock. Me acompañare yo a mi mientras destruyo mis sensibilidades y vuelvo a tomar el control. Esta semana se acabará un pequeño ciclo de dolor ... ya después, todo se volverá más claro, retomará su cause ... y descansaré en un par de brazos que he extrañado demasiado.
Ferat

1 comentario:
Es de pocos hombres, conocido el valor de aquella estructura ajena a nuestro género.
Es verdad que la perpetuidad de las nobles acciones se yerguen en sencillas grafologías.
Es del médico menester divinizar al hombre y a la mujer: dije
¿Porque no admitir la razón de esta frase?
¿Porque esperar a que el nombre del hombre sea escrito en mayúsculas y su figura moldeada en piedra? Aun estas acciones son perennes a pesar del primer vestigio que se tenga conocido de algún gran hombre.
La inmortalidad del hombre, se dice: esta contenida en su actuar. Pero la inmortalidad de la humanidad se vierte en aquella cálida estructura, para muchos, desconocido el valor de su razón.
Estructura ajena aun a la razón del mas sabio ser, erguida es nuestra postura ante verdades que, por falsas o ciertas podrían modificar las propias. La pelea por la razón ha sido tan permanente como la creación misma.
Pero hay un punto neutro que siempre olvidamos, el lugar donde se rompe la gloria de una victoria o el llanto de la derrota, ese lugar donde olvidamos que somos hombres, para recordar a donde vamos.
El inicio de los pensamientos permite hechos concretos e inolvidables.
Ese lugar tan viejo como la razón del ser. Guardando celoso las respuestas a todas las preguntas. Olvidamos el lugar que nos permite ser hombres, pensantes, grandes y amantes.
Ese lugar que guardas celosa a tu lado esperando algún día sea ocupado, por alguien merecedor del mismo cielo.
Y tú, aun ignorando y preguntando si ese lugar es para mí. Es ahí donde los nombres de los hombres se dan a conocer, es ahí donde la inmortalidad de una persona se hace realidad. Es ahí donde el ejemplo perpetuo se guarda y el nombre de aquel hombre jamás se olvida.
Es ahí donde el nombre este hombre comienza a ser, a tu lado…
-o.c.g-
y no enaltecere mas tu persona, no convertire en imposición mis deseos. las voces que te aconsejan jamas se perderan y seguiras buscando en ellas el alivio o la palabra que empate aquellas frases que idealizan el pensamiento de acuerdo a un sentimiento.
porque la esencia no se pierde.
porque a fin de cuentas el nombre de un hombre comienza a ser en lo individual de su genialidad.
las palabras son de cuidar...
.ocg.
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